miércoles, 2 de noviembre de 2011

Katelyn Tarver

Katelyn Tarver (2 de noviembre de 1989) es una actriz y cantante estadounidense. Es conocida por sus papeles en Big Time Rush como Jo Taylor y en No Ordinary Family como Natalie.

Katelyn alcanzó la fama en 2003, en el reality de televisión American Juniors. Compitiendo contra miles de personas que audicionaron para el show, logró llegar a la final (top 10), pero no ganó un lugar en la banda de cinco miembros. Además de ser cantante y actriz, también es modelo.








Su primer álbum, Wonderful Crazy, lanzado en 2005
En 2005 lanzó su primer álbum debut como cantante, Wonderful Crazy. En 2007 lanzó su segundo álbum, Chasing Echoes. El 14 de junio de 2011 lanzó el álbum A little more free.


Chasing Echoes, su segundo álbum, lanzado en 2007

El tercer álbum de Katelyn, lanzado el 14 de junio de 2011
El 29 de enero de 2010, ella estrenó su actuación debut en Big Time Rush, interpretando a Jo Taylor, una chica de Carolina del Norte (Estados Unidos). Su personaje aparece por primera vez en el episodio Big Time Love Song, donde los chicos se enamoran de ella y se pelean por quién de los cuatro va a conquistarla, pero finalmente es Kendall quien queda enamorado de ella y en un episodio comienzan a salir juntos.

Actualmente, Katelyn actúa en la serie Miller Production, como ella misma, además de continuar actuando en Big Time Rush.

Kendall Schmidt

Kendall Schmidt (2 de noviembre de 1990) es un actor y cantante estadounidense, conocido por interpretar a Kendall Knight en la serie Big Time Rush. También es miembro de la banda de chicos del mismo nombre.

Antes de Nickelodeon, apareció como invitado en Frasier. En 2009, firmó un contrato con la Columbia Records con su grupo Big Time Rush, junto con James Maslow, Carlos Peña y Logan Henderson, quienes interpretan a los amigos de Kendall Knight en la serie.

Kendall empezó a cantar cuando tenía 5 años, y comenzó su carrera actoral a los 6 años, haciendo comerciales de televisión. A los 10 años participó en una película de Steven Spielberg y posteriormente fue parte del elenco de Big Time Rush, donde adquirió fama y popularidad. Dentro de su trabajo como actor ha hecho participaciones en programas como Fraiser, Las chicas Gilmore, Urgencias, Entre fantasmas, CSI: Miami y Sin Rastro. También tiene una banda con el músico Dustin Belt, llamada Heffron Drive.

sábado, 29 de octubre de 2011

Doraemon, el gato cósmico

Doraemon, el gato cósmico es una serie de televisión japonesa. Es probablemente uno de los manga más exitosos de la historia, ya que en Japón nunca se ha dejado de transmitir por televisión y es un icono de la niñez en todo el mundo. Fue creado entre 1969 y 1970 por Fujimoto Hiroshi y Motoo Abiko con el pseudónimo de Fujiko F. Fujio.

La serie gira en torno a un gato robot del siglo XXII, Doraemon, que viene a ayudar a un niño, Nobita Nobi, con inventos que saca de su bolsillo mágico, para así evitar que sus descendientes malvivan en el siglo XXII por los problemas que éste ha provocado en la línea del tiempo original. En España y Latinoamérica es conocido como Doraemon, el gato cósmico. En España se emite en Boing y en Cartoon Network.

PERSONAJES PRINCIPALES


-Doraemon: Es un gato robot que pertenece al siglo XXII. A lo largo de la serie ayudará a Nobita mediante los inventos que saca de su bolsillo mágico. Es azul y tiene un cascabel en el cuello. Tiene una hermana pequeña, Dorami, quien en algunos episodios también aparece en la serie (incluso aparece en algunas películas).








-Nobita Nobi: Tiene entre 10 y 11 años, es muy mal estudiante y suele sacar malas notas en los exámenes. Vive atormentado por Takeshi Goda (conocido como Gigante) y Tsuneo, quienes se ríen de él muy a menudo. Está enamorado de Shizuka Minamoto. Doraemon siempre le presta aparatos para ayudarlo, pero a menudo, Nobita finalmente los usa para divertirse y vengarse de Tsuneo y Gigante. Pero en el fondo es buena persona, además de ser sensible.





-Takeshi Goda (Gigante): Es el matón de la escuela. Él y Tsuneo se meten mucho con Nobita. Le encanta leer libros manga. Sus calificaciones son muy malas, pero no tanto como las de Nobita, y siempre se mete en problemas (sobre todo cuando se trata de ayudar a su madre en la tienda). Es muy bruto y un cantante pésimo (pero cree que su voz es maravillosa, por lo que obliga a los demás niños del barrio a escucharlo). Es muy conocido como Gigante (en las películas, lo llaman Giant), tiene una hermana menor, Jaiko, que dibuja manga. Aunque no lo parezca, le gusta ayudar a sus amigos, ya que en el fondo es buena persona.





-Shizuka Minamoto: Es la chica que le gusta a Nobita, además de ser la única niña que aparece como personaje principal en el anime. Es muy buena estudiante (obtiene las mejores calificaciones), toca el piano y el violín. No sólo es el amor de Nobita, sino el de muchos más niños. Tiene un gran corazón, es responsable, sensible, tolerante y nada rencorosa.







-Tsuneo Honekawa: Es un niño rico al que le gusta alardear continuamente de sus posesiones materiales. Él y Gigante se meten mucho con Nobita. Suele darle la razón a Gigante para que no le pegue como éste hace con los demás niños. Casi siempre excluye a Nobita de cualquier actividad lúdica. Es muy mentiroso. Está enamorado de Shizuka.






PERSONAJES SECUNDARIOS


-Dorami: Es la hermana menor de Doraemon, aparece en algunos episodios de la serie e incluso en alguna película de Doraemon. Al igual que su hermano, tiene las mismas habilidades, entre ellas la del bolsillo mágico. Vive en el siglo XXII con el amo original de Doraemon. Lleva un lazo rojo en la cabeza, es amarilla y también tiene un cascabel en el cuello.







-Nobisuke Nobi: Es el padre de Nobita, trabaja en un edificio de oficinas. Cuando está en casa siempre lleva un kimono azul marino con un cinturón negro. Le encanta fumar, beber cerveza y el golf.



-Tamako Nobi: Es la madre de Nobita, siempre manda a su hijo a ordenar la habitación, hacer las compras... pero sobre todo a hacer sus deberes (algo que nunca hace). Suele tener muy mal carácter y reñir a Nobita a gritos cuando suspende los exámenes (pero, sobre todo, si se los esconde para que no vea sus notas), pero sin embargo de niña no era muy buena estudiante. Tiene un hermano menor llamado Tamao. Es ama de casa.



-Eisai Dekisugi (Dekigusu): Es un compañero de clase de Nobita, totalmente opuesto a él y amigo de Shizuka. Nobita teme que ésta vaya a enamorarse de él, ya que siempre saca buenas notas y hace de todo. No entra demasiado en escena, pero aparece en alguna película y en algunas partes de algún episodio. Es conocido como Dekigusu en España, pero en Hispanoamérica se ciñó al apellido original.






PELÍCULAS DE DORAEMON (DISTRIBUIDAS EN ESPAÑA)

De Doraemon también hay películas, que las iré nombrando en este apartado. Hay algunas que no han sido distribuidas en España, por tanto os dejo las que están distribuidas:


-Doraemon y el Mundo Perdido
-Doraemon Atlantis: El castillo del mal
-Doraemon y los caballeros enmascarados
-Doraemon: Animal Planet
-Doraemon y las mil y una aventuras
-Doraemon y el misterio de las nubes
-Doraemon y el secreto del laberinto
-Doraemon y el tren del tiempo
-Doraemon y la fábrica de juguetes
-Doraemon y los piratas de los mares del sur
-Doraemon: Odisea en el espacio
-Doraemon y el imperio maya
-Doraemon en el mundo mágico de las aves
-Doraemon y el gladiador
-Doraemon y los dioses del viento
-Doraemon y el pequeño dinosaurio
-Doraemon y los siete magos


MI OPINIÓN PERSONAL


Creo que es una serie adecuada para niños. La serie muestra valores educativos, tales como ayudar a los demás o a que cada uno se merece lo que se merece cuando hace algo, ya sea bueno o malo. En mi opinión, no os la debéis perder porque es una serie espectacular, al igual que sus películas. Os recomiendo que la veáis. ¡No os arrepentiréis!










lunes, 24 de octubre de 2011

Historia de una adolescente: Capítulo 5: Sheila, presidenta de la campaña ecologista

¡Hola, chicos! Soy Sheila, y en mi opinión, mis amigas y mi familia son lo mejor que me ha pasado en mi vida, lo más importante, mi mejor apoyo. No sé qué podría hacer sin ellos. De no ser por su compañía y los ánimos que me dieron, tal vez no hubiese sido ni miembro de la campaña ecologista del Burton High.

Todo comenzó esta mañana: Eran las elecciones para la campaña ecologista del colegio. La presidenta, Abigail (una chica a la que admiro por su amor a la ecología y a los animales, su madurez, su carácter resuelto, sensato y diplomático), se iba a retirar de la campaña. La señorita Bennett, nuestra tutora, nos informó del evento esta mañana, durante la hora de tutoría:

-Como sabéis, Abigail Gilbert, la presidenta de la campaña ecologista de este centro, va a retirarse. Los que os habéis presentado para presidentes de esta clase (Dean, Valerie y Sheila) tenéis que venir al recuento de votos, que se organizará hoy en el centro a las cinco. Por favor, no faltéis, ¿de acuerdo? 

De mi clase, sólo Dean, Valerie y yo nos habíamos presentado para presidentes de la campaña, pero las chicas y yo ya habíamos intuido desde el principio que Dean y Valerie sólo querían presentarse para manejar la campaña a su manera. A ellos no les importa en absoluto la ecología ni los animales. 

-De acuerdo-prometimos.

-Muy bien-concluyó la señorita Bennett-. Os deseo suerte para cada uno y que gane el mejor.

La hora pasó volando, como las hojas de otoño, barridas por el viento. Ciara, Felicity, Melisa, Alex, Ella y yo almorzábamos tranquilamente mientras hablábamos sobre el tema:

-Yo creo que vas a ganar tú, Sheila, eres una gran ecologista y ya lo has demostrado en varias ocasiones-me dijo Ella.

-Gracias, Ella, pero no se sabe-dije.

-No seas pesimista, Sheila, desde que empezamos primero de Secundaria demostraste tu amor por los animales-me dijo Ciara-. Y desde primero comenzaste a admirar a Abigail. Se sentirá orgullosa de que tú ocupes su puesto. 

-Gracias, pero, como antes he mencionado, no se sabe si ganaré-dije-. Igual Abigail quiere a alguien más....competente. 

-Abigail nunca permitiría que unos lerdos como Dean y Valerie ocupen su puesto-dijo Alex.

-Eso es cierto-dijo Felicity.

-Pero no sólo compiten Valerie y Dean, compite más gente-repliqué-. De verdad, muchísimas gracias por darme ánimos, pero no estoy segura.

En ese mismo instante, Abigail se acercó a nuestra mesa:

-Buena suerte, Sheila. Si ganas, estoy completamente segura de que manejarás mi cargo mejor que yo-me deseó-. Eres una chica con talento natural-añadió. 

-Muchísimas gracias por el cumplido, Abigail, pero no estoy segura todavía-dije-. Y muchísimas gracias por haber venido a darme ánimos. 

-De nada, para eso estamos-me dijo Abigail-. ¡Hasta luego!

-¡Hasta luego!-me despedí.

Dicho esto, Abigail se fue acompañada de sus amigas. Las chicas me miraron, y Ciara me dijo:

-¡Hasta Abigail te viene a dar ánimos! ¡Qué considerada! No me extraña que la admires tanto. Es una buena chica, además de buena estudiante. Reconozco que también la admiro un poquito.

-Debería tener popularidad, pero, por desgracia, la tiene la descarada de Valerie, que ni se la merece-dijo Melisa.

Melisa tenía razón: Valerie no se merecía tener tanta popularidad.

-¡Puaj! ¡Y encima se presenta si es peor que una mosca carnicera!-dijo Felicity, con repugnancia.

-Como siempre y una vez más, nuestra querida Felicity y sus fobias atacan de nuevo-intervino Dean.

Dean Webster es una persona de lo más desagradable, y las personas desagradables nunca llegarán a ninguna parte ni cambiarán, por desgracia.

-Haznos un favor, Dean-le plantó cara Ciara-. ¿Por qué no desapareces?

-Sólo venía a hablar con Sheila-respondió Dean.

-Ve al grano-intervine mientras lo fulminaba con la mirada.

-Si gano yo, pienso convertir esta asquerosa campaña en un lugar de videojuegos-me explicó-. Despedíos tú y Abigail de lo que a esta campaña le queda de "vida".

-¡No es justo!-replicó Ciara-. ¡Los profesores aprobaron la idea de Abigail cuando ésta fundó la campaña! ¡No puedes convertirla en un lugar de videojuegos o comosellame eso! ¡No te lo permitirán!

-Eso me da igual, tengo mis métodos para hacer que suspendan la idea para siempre-dijo Dean.

-Métodos sucios y crueles-intervino Alex.

-Y repugnantes como tú-añadió Melisa.

-Agradezco vuestros piropos, pero no tengo tiempo para tonterías-dijo Dean-. Dejad lo de ligar para otro momento, ¿vale? Si queréis ligar conmigo, procurad hacerlo fuera del colegio. Tengo muchos ratitos libres, ¿sabéis?

-Eres un estúpido, no pretenderíamos ligar contigo ni aunque fueras el único chico de este planeta-dijo Ella.

-¡Y no te permitirán el lujo de convertir nuestra elegante campaña en un horrible lugar de videojuegos!-intervine.

-Ya te he dicho que tengo mis métodos para hacer que los profesores suspendan la campaña-dijo Dean-. Y una vez que lo proponga, no habrá vuelta atrás. Nos vemos en el recuento-se despidió.

No me despedí de él, su idea me estaba empezando a provocar náuseas y sus palabras aún más. Decidí dejar que se fuera.

-Estarán acorralados tarde o temprano-dijo Ciara-. No tendrán escapatoria. No te preocupes, Sheila-me dijo.

-Sí, ya recibirán la paliza en el recuento-me dijo Ella.

-Una muy buena que les servirá de lección-me dijo Felicity.

Entonces, para molestarnos aún más, llegaron Valerie y Jessica.

-Hola, pringada-me saludó Valerie-. ¿Lista para que os derrote a ti y a Dean?

-No, porque no tendrás ninguna posibilidad-respondí. En ese momento no había quién me detuviera, me sentía más poderosa, por alguna extraña razón-. Ni tú, ni Dean-añadí.

-¿Y crees que tú vas a ganar?-me preguntó Valerie con tono insolente-. ¡Ja, ja, ja!-se rió.

Jessica se unió a las carcajadas de su tirana amiga mientras yo intentaba coger el toro por los cuernos:

-Sí, pues claro. ¿Qué pasa?-me defendí-. ¿Tú no eres insolente la mayoría de las veces? Pues esta vez pienso ser yo la insolente, porque quiero defender la campaña y evitar que deje de existir. Quiero defender al mundo animal y vegetal. Puede que para ti no sea importante porque a ti nada más que te importa tu popularidad y tu persona, pero a mí me importa el mundo, los animales y los seres vegetales. ¿Por qué te estoy diciendo esto si ni siquiera te importa la calidad de vida del mundo en general?

Las chicas se quedaron atónitas al escuchar aquel sermón dirigido a Valerie. Yo me sentía cada vez más invencible.

-Odio la naturaleza, los bichos y los animales salvajes, deberían morir porque afectan a nuestro mundo y son un perjuicio-intentó defenderse Valerie de aquel sermón-. Seguro que tu amiga Felicity está de acuerdo conmigo. Sé que es insectofóbica, padece claustrofobia y teme a los animales salvajes.

-Deja de acosar a Felicity, no te ha hecho nada ahora-dije-. Y no pienso permitir que unos vanidosos como vosotros obtengáis la gloria: Ya estoy profundamente cansada de que siempre os colguéis las medallas del cuello y que nos las restreguéis por la cara. Pienso dar la cara por el mundo para cosechar mejores beneficios. Ni tú, ni Dean, os saldréis con la vuestra, intentéis lo que intentéis hacer para convertir nuestra campaña en algo feo, no me importa saberlo, porque la campaña perdurará. Ahora lárgate antes de que llame a la señorita Bennett y le explique con pelos y señales lo que haces a sus espaldas, serpiente pitón.

Valerie, que fue incapaz de sacar una nueva defensa, decidió irse.

-Gracias por haber dado la cara por mí, Sheila-me agradeció Felicity-. De veras. Temo a los animales salvajes y padezco claustrofobia e insectofobia, pero nunca estaría de acuerdo con la cabra loca de Valerie.

-Para eso están las amigas-dije, con una sonrisa.

-Ahora será mejor que nos preparemos para la siguiente clase-dijo Ciara-. La cosa va a estar reñida en el recuento, pero ahora hay que centrarse en las clases que nos quedan para terminar la jornada.

Le hicimos caso a Ciara: Era la que llevaba razón en aquel momento, y lo hacía para que ninguna se alarmara.

Terminó la jornada escolar. Estábamos agotadísimas y necesitábamos un descanso. Decidimos irnos a casa cada una por nuestra cuenta. Antes de irme, Ciara me dijo:

-Nos presentaremos contigo en el recuento para hacerte un poco de compañía. No olvides de traerte el guión y las propuestas para mejorar la campaña.

-Sí, vas a estar alucinante, no lo estropees como Felicity y como yo con los despistes-dijo Ella.

-Y no te estreses, recuerda, si lo haces todo tranquilamente, te irá bien en todo-me dijo Alex.

-Estarás despampanante, divina de la muerte-dijo Felicity.

-El término alucinante es mejor que esos términos pijitos-la contradijo Melisa.

-¡No son pijitos!-se defendió Felicity-. ¡Son ideales!

-Me vale cualquier término, no hace falta que os peleéis por ello-dije, para evitar una discusión de términos adecuados entre las hermanas Vega-. Gracias por todos vuestros consejos, pero tengo prisa. Necesito preparar el discurso, si no os importa. Os dejo. ¡Hasta luego!

-¡Hasta luego, Shey!-se despidieron.

Me fui a casa. Mi hermana pequeña, Susana, y mi hermano mayor, Joaquín, eran los que estaban en casa. Mis padres no estaban.

-¡Hola!-les saludé animadamente.

-¿Qué hay, hermanita?-me saludó Joaquín desde la cocina. Cuando mamá y papá no estaban, él se encargaba de preparar la comida.

Le di un abrazo a mi hermana pequeña de cuatro años, que vino corriendo a abrazarme.

-¿Qué tal en el cole, Susi?-le pregunté.

-De maravilla, hemos aprendido a sumar-respondió mi hermana-. He descubierto que las Matemáticas se me dan de maravilla. Me encanta jugar con los números. ¿Y tú?-me preguntó.

-Tengo que ir esta tarde al recuento de votos para el nuevo presidente de la campaña ecologista del colegio-le expliqué.

-¿Qué es un recuento?-me preguntó Susi.

-En la política, un recuento consiste en contar todos los votos para saber quién es el futuro presidente del país-le expliqué-. El presidente es aquel que se encarga de realizar mejoras en el país o en la República.

-Ajá-dijo Susi-. ¡En este mundo hay tanto que descubrir! ¡Es una caja de sorpresas!

Joaquín se rió. Era una alegría tener a Susi en casa para poder animarse. Se notaba que repetía las frases de mi madre: "¡En este mundo hay tanto que descubrir! ¡Es una caja de sorpresas!", entre muchas otras.

-¿Qué tal, Shey?-me preguntó mi hermano entonces.

-Bien, esta tarde hacemos el recuento de votos-respondí-. Una pena que Abigail deje su cargo. Era tan buena presidenta...además de haber fundado la campaña ecologista del Burton High.

-De vez en cuando hay que hacer cambios, no todo dura para siempre-me dijo Joaquín-. Además, ¿en qué curso está esa chica?

-En segundo de Bachillerato-respondí.

-Segundo de Bachillerato es un cargo muy cargante para un estudiante-dijo Joaquín-. Me acuerdo cuando lo hice yo. La Prueba de Acceso a la Universidad requiere tiempo y dedicación, sobre todo a horas de estudio. La pobre Abigail tuvo que renunciar a seguir con su cargo por eso.

-Sí-dije, comprendiendo la situación de Abigail.

¿Por qué todo lo más hermoso tiene que acabar? Una pregunta que seguro que os haréis siempre que algo hermoso se os haya convertido en una chapuza.

-Pero no temas, seguro que en cuanto ganes, todo irá viento en popa, o incluso mejor-me intentó animar Joaquín. <<Otro que tal bailaba>>,  pensé.

Reconozco que en ese momento estaba un poco estresada:

-¡Todos me dicen lo mismo!-repliqué-. ¿Qué sabréis todos si voy a ganar? ¡Es un recuento! ¡Igual no gano y uno de los pringados de mi clase, o Valerie, o Dean, convertirá nuestra elegante campaña en un recinto narcisista de videojuegos o en yoquesé lo que vayan a hacer! ¡A nadie ya le importa la ecología ni el mundo animal! ¡Estoy completamente sola! ¡Y el año que viene Abigail irá a la universidad y no habrá esperanza!

Entonces subí con furia a mi cuarto y me encerré en mi habitación. No es un comportamiento nada propio de mí, confiad en mí, yo no hago cosas así. Sólo que en ese momento me sentía demasiado presionada.

En mi cuarto, contemplé la foto de mi difunto abuelo Cornelius cogiéndome del cuello cuando era un bebé. Me acordé de él entonces, porque fue quien me enseñó el amor por los animales y la ecología. Y entonces un diálogo que mantuve con él cuando tenía seis años vino a mi mente:

"Sheila, no te opongas a la naturaleza. Nunca jamás. Los animales, plantas y seres humanos debemos vivir en armonía, como un gran clan. ¿Me prometes que nunca te opondrás a la Madre Naturaleza?"


"Lo prometo, abuelo, no te preocupes, no romperé tu promesa. Además, ahora siento una fuerte pasión por los animales, la ecología, la naturaleza y las plantas. Prometo no oponerme a la Naturaleza, por muchas campañas salvadoras que los artificiales intenten destruir, yo estaré allí para impedirlo".


"Sé fuerte, Sheila, eres capaz de conseguir todo lo que quieras si te lo propones. Vivo o muerto, siempre estaré orgulloso de ti".


Supe en ese momento que no debía rendirme. Como decía mi padre, antes morir que perder la vida. Ahora no temía al error y mi momento de poder volvió a su cauce. Fui a la cocina y me disculpé:

-Lo siento, Joaquín, me sentía demasiado presionada. No quería ponerte de los nervios.

-No importa, Sheila-me dijo Joaquín-. Me acuerdo cuando fui miembro del Consejo Escolar. Yo también me ponía muy nervioso cuando la gente me daba demasiados ánimos, y encima los mismos: "Vas a ganar, vas a ganar, vas a ganar".

-Es peor que en un partido de fútbol, la verdad-dijo la pequeña Susi.

Joaquín y yo miramos a Susi, perplejos.

-¿Qué?-preguntó mi hermana-. ¡Es la verdad!

-Sí, sí, Susi, te creemos-dijo Joaquín.

-Lo vas a hacer muy bien, Sheila-me dijo Susi.

-Gracias, Susi, por darme ánimos-dije-. Y gracias a Joaquín.

-De nada-dijeron Susi y Joaquín al unísono.

Después de comer y lavarme los dientes, fui a ensayar mi discurso para el recuento. A las cinco menos cuarto salí de casa acompañada por mis amigas y a las cinco menos cinco nos reunimos en el salón de actos. Abigail estaba en el escenario hablando con la directora del colegio. En las butacas estaban muchos alumnos, la mayoría miembros de la campaña ecológica, y algunos que se presentaban para presidentes.

-¡Guau! ¡Nunca vi el salón de actos tan ocupado!-exclamó Felicity.

-No sé si podremos coger sitio hacia delante, veo los palcos delanteros ocupados-dijo Ella.

Me fijé en un palco situado en la zona delantera. Estaba libre.

-Supongo que el palco que queda es para mí-dije-. Lo siento, chicas, vais a tener que buscar atrás. Los candidatos tienen que ocupar los palcos delanteros, se me había olvidado decíroslo.

-No importa, Shey, lo importante es que veamos tu cara bonita y que oigamos tus bonitas palabras-dijo la desenfadada Ella.

-Gracias, Ella-dije.

-¡Suerte!-me deseó Ciara.

-Gracias, Ciara-le dije.

-¡Muchísima suerte!-me deseó Melisa.

-Gracias, Mel-le dije.

-Lo harás bien-me dijo Felicity-. Confía en nosotras y en tus hermanos.

-Sí-dijo Alex.

-Gracias a todas, y confío-les dije, y fue ahí cuando nos separamos. Yo ocupé el palco restante de la zona delantera, entre Valerie y Dean. Valerie empezó a meterse conmigo:

-¿Preparada para perder, pringada?-me dijo Valerie.

-No estés tan segura-dije.

-Eso me habías dicho en el recreo-dijo Valerie-. Ya verás cuando convierta esta aburrida campaña en mi propio club de fans.

-Son mejores los videojuegos-dijo Dean-. ¿Quién iba a querer entrar en tu club de fans? ¡Ni aunque fueras Miss Universo!

-Mis fans, lógicamente-respondió Valerie.

-Ten en cuenta de que algún día acabarás perdiéndolos-dijo Dean-. Siempre estás fastidiando a los demás. Si pudiéramos grabar las cosas que haces a espaldas de los profesores y de tus queridos fans, estarías acabada.

-Pero de momento no lo estoy-dijo Valerie.

Dejaron de hablar porque la directora ordenó silencio. Los alumnos que hablaban por los codos se callaron, y la directora anunció su discurso de bienvenida:

-Os damos la bienvenida al recuento de votos de la campaña ecologista de Burton High. Es un honor teneros aquí presentes, sobre todo a la señorita Abigail Gilbert, que nos dedicará unas palabras de despedida.

Aplaudimos a Abigail, que empezó su discurso:

-Gracias-hizo una pausa y luego continuó-: Como ha dicho la señorita Rogers, es un honor teneros aquí presentes a todos. Me acuerdo cuando fundé la campaña, hace cuatro años. Fue el mejor año de mi vida. Mi mayor sueño siempre ha sido, es y siempre será, el ayudar a mejorar nuestro mundo, nuestra ecología y nuestra convivencia con la naturaleza. Os doy las gracias a todos los miembros por haberme hecho pasar los mejores años de mi vida en vuestra compañía. Va a ser una pena que, tras cuatro años, tenga que dejarlo, pero mi retirada es por motivos de estudio. Espero que lo comprendáis. Una vez más os doy las gracias a todos por haber aportado vuestro granito de arena y haber pensado en el mundo. Nunca os olvidaré. Pero que sepáis que una verdadera amistad jamás muere, no todo se ha acabado.

Abigail terminó su discurso, volvimos a aplaudirla. La directora volvió a hablar:

-Gracias, Abigail, por tus embellecedoras palabras.-Se dirigió al público y dijo-: Bien, ahora vamos a mencionar el nombre del candidato más votado para presidente. Abigail, el sobre, por favor-le dijo a Abigail.

Abigail entregó un sobre a la directora. Ésta lo abrió y anunció:

-Y el candidato más votado ha sido...

Mi corazón latía violentamente. ¿Quién sería?

-¡Sheila Lewis, de 3º de Secundaria!-anunció.

La mayoría de los alumnos, entre ellos mis amigas, se quedaron perplejos. Yo también me quedé estupefacta: ¿Yo? ¿En serio? ¿No se habrían equivocado de persona? ¿No habría otra Sheila Lewis de 3º de Secundaria?

-Sheila Lewis, preséntese en el escenario, por favor-me ordenó la directora.

Yo me presenté en el escenario. Abigail y yo nos dimos dos besos y me dijo:

-Felicidades, Sheila.

-Gracias, Abigail-dije.

-Enhorabuena, Sheila-me dijo la directora por el micrófono-. ¿Desearías compartir algunas palabras?

-Gracias, señorita Rogers, y sí, me gustaría compartir algunas palabras-respondí.

-Acércate al altar y cuéntanoslas-me pidió la directora.

La directora se apartó del altar donde estaba el micrófono y yo me subí a él, me tranquilicé y dije con tranquilidad:

-Muchas gracias a todos, la verdad es que no me esperaba nada, pero me alegra ser la nueva presidenta de la campaña ecologista del colegio. Para mí es un honor. Quisiera darles las gracias en especial a todas las personas que me dieron ánimos para lograr dar este "salto preparatorio" para alcanzar mi sueño como ecologista y defensora de la naturaleza. Para mí, convivir con los animales, el medioambiente y las plantas es como convivir con una gran familia. Por eso, yo creo que todos deberíamos aportar un granito de arena para que el mundo corra menos riesgos y ponernos un poco en el lugar de otras personas que sufren hoy en día, que están sufriendo ahora mismo, mientras nosotros tenemos el lujo de glorificarnos. Lamento mucho la retirada de Abigail, lo lamento, porque ella era una gran presidenta, pero a veces surgen cambios que no nos esperamos y tenemos que superarlos de alguna manera. Estoy segura de que, en el futuro, Abigail será una ecologista profesional y estaremos orgullosos de ella. ¡Mucha suerte, Abigail!

Me bajé del altar y ella volvió a subir:

-Gracias, Sheila, por este bello discurso, y gracias a todos por haber sido tan buenas personas y tan atentas. Espero que os llevéis bien con Sheila y que no haya ningún problema. Cualquier duda, cualquier cosa...recurrid a ella sin falta, por favor. Muchísimas gracias.

El discurso tuvo un final de lo más agradable, y no volví a molestarme por nada. Al final, resultaron mis amigas y mis hermanos quienes tenían razón.

Puede que Abigail lo hubiera tenido que dejar, pero eso no significa que haya que ponerse a llorar. Hay algunos cambios que pueden ser buenos para mejorar nuestras vidas. Y estoy segura de que el puesto me irá bien...






























































domingo, 23 de octubre de 2011

Historia de una adolescente: Capítulo 4-Ballet y apuestas

¡Hola, chicos! Me llamo Alexandra Scott, pero podéis llamarme Alex. Soy amiga de Ciara, Felicity, Melisa, Ella y Sheila. Además de gustarme estar con mis amigos, familia y además de gustarme los animales, también me gusta el deporte. Actualmente practico equitación y fútbol.

Desde pequeña practicaba todo tipo de ellos: Natación, surf, kárate, ciclismo, patinaje sobre ruedas, patinaje sobre hielo...pero también practicaba ballet. Tomé clases cuando tenía seis años, pero seis años después lo dejé por motivos de estudio.

Este capítulo, tal y como es, va a tratar el tema del ballet, pero también de apuestas. Si no queréis meteros en problemas por culpa de una ridícula apuesta, más vale que no hagáis ninguna y que paséis de todo lo que os digan determinadas personas.

Todo empezó la semana pasada, cuando Ciara y Felicity (quienes practican ballet de mi grupo de amigas) empezaron a clase de ballet:

-¡Por fin ha llegado el día!-exclamó Felicity, loca de contenta-. ¡Qué ilusión!

-Mucho más cuando las otras nos observen desde el gimnasio, Felicity-le dijo Ciara-. Pero hay que concentrarse en bailar y no en los demás. Me acuerdo cuando empezamos el año anterior: Hiciste muy "buena entrada".

Felicity le pegó un codazo a Ciara:

-Hemos acordado que nada de recordarme mi entrada del año anterior-le dijo.

La entrada de Felicity el año anterior fue que miró accidentalmente a un chico guapo del equipo de fútbol del gimnasio, perdió el ritmo y se cayó al suelo. Nosotras también habíamos observado la torpe pero graciosa caída, todas nos habíamos tronchado de risa excepto Ella, que, al igual que Felicity, comparte su rasgo de despiste.

-Vale, era una broma, Felicity-dijo Ciara-. Lo siento.

-Más te vale que no lo vuelvas a repetir el año que viene, porque si haces tú este año una entrada graciosa y torpe, me reiré yo el año que viene-dijo Felicity.

-Tenéis que reuniros en el gimnasio en cinco minutos, señoritas-les dijo la señorita Spencer, la profesora de ballet de Ciara y Felicity-. Este año también empezaremos sin usar las barras para comprobar si habéis practicado lo suficiente mis ejercicios durante el verano.

Felicity, como no era de extrañar, se había olvidado de los ejercicios que le había mandado practicar la señorita Spencer, al igual que años anteriores. Ciara, que miró su cara pálida, le dijo:

-No me dirás ahora que no has practicado durante el verano, Felicity.

-No-respondió Felicity-. Un día que fui a ordenar mi cuarto tiré todos los papeles que había al contenedor, absolutamente todos, pero también tiré el de los ejercicios de la señorita Spencer.

Ciara se rió, pero Felicity le metió otro codazo:

-Vale, perdona-se disculpó Ciara.

-Por lo menos practiqué los pasos simples-dijo Felicity, y añadió un suspiro de estrés-. ¡Hay que ver lo que es volver al trabajo!

Las chicas se reunieron en el gimnasio con el resto de las alumnas y la señorita Spencer, que tenía la lista de las alumnas en la mano:

-Llamaré por orden salteado, empezando por Felicity Vega-decidió.

-Señorita, prefiero cederle el turno a...-dijo Felicity, pero la señorita Spencer no cambió de opinión:

-Felicity, si yo te llamo para que me demuestres que has practicado los ejercicios, es para que tú me lo hagas, y sabes muy bien que yo nunca cambio de opinión a la hora de decidirme-dijo la señorita Spencer-. Así que ahora vas a salir a la pista mientras yo te pongo la música, ¿de acuerdo? Empezaremos con el movimiento Arabesque, si no te importa.

La señorita Spencer, como habéis averiguado, era la mítica "profesora sargento", así que Felicity no tuvo más remedio que salir a la pista e intentarlo. En cuanto la señorita Spencer puso la música empezó, en lugar del movimiento Arabesque (apoyar el cuerpo en una pierna y la otra se levanta estirada por detrás mientras mantienes los brazos estirados), en el movimiento Fouetté (giro sobre una pierna cuyo pie se estira y vuelve a su posición normal durante las vueltas, y la otra pierna impulsa el giro sin tocar el suelo). Pero este año dio la casualidad de que no hizo otra de sus "malas entradas", al contrario, le salió todo bien:

-Felicity, he dicho movimiento Arabesque, no Fouetté, aunque reconozco que, para ser un movimiento Fouetté, está muy bien realizado. Te lo paso por alto-dijo la señorita Spencer. Entonces llamó a Ciara-: Veamos lo que sabes hacer, Ciara, empieza por ese mismo movimiento.

-¿Por el Fouetté, señorita Spencer?-preguntó Ciara.

-Sí, ese mismo-respondió la señorita Spencer.

En cambio, Ciara (que había practicado durante todo el verano) fue la que falló, y la señorita Spencer paró la música y le dijo:

-Ciara, me has sorprendido. Dime, ¿has practicado este verano?

-Todo el verano, un poco cada día, hice sus ejercicios todos los días-respondió Ciara.

-Felicity lo ha hecho algo mejor, probablemente deberías aprender de ella-dijo la señorita Spencer-. Aunque bien hecho por tu parte. Sigue siendo así de estudiosa.

Eso crispó un poco a Ciara, evidentemente. Se lo tomaba todo muy en serio, y cuando se trataba de ejercicios y deberes, ¡ni os cuento! Pero ella es una de esas chicas que quieren salir adelante y que les vaya todo bien, además de ser una chica perseverante.

Al salir del gimnasio, desanimó su cara, mientras que Felicity lucía una amplia sonrisa. Aunque hubiera realizado el paso equivocado, lo había hecho bastante bien:

-Anima esa cara, Ciara-le dijo a Ciara.

-¿¡Que la anime!? ¡Si ni siquiera has estudiado y aun así te la pasa por alto! ¡Alucino!-exclamó Ciara, más crispada todavía-. ¡Y yo, en cambio, he practicado todo el verano! ¡Todos los días incluso, lo que me provocó algún esguince que tuve que tratar! ¡Encima que he estudiado, ¿tienes que decirme que anime la cara cuando supongo que la señorita Spencer no me ha puesto más que un mero suficiente?!

-Por lo menos agradece que te ha felicitado por haber estudiado-le dijo Felicity.

-¡Pero esta vez no ha visto los pasos que he realizado porque estaba demasiado centrada en ti!-exclamó Ciara, enfadada.

Entonces se dirigió hacia mí:

-Me voy a casa-me dijo.

-¿Qué te pasa, Ciara?-le pregunté.

-¿¡Que qué me pasa!?-exclamó Ciara-. ¡Llevo practicando todo el verano los ejercicios, que me provocaron un esguince que tuve que tratar! ¡Y encima la señorita Spencer dice que podría aprender de Felicity, cuando ella tiró los ejercicios al contenedor y ni siquiera los practicó, sólo unos pasos simples!

-Ciara, tranquilízate-intenté calmarla, pero cuando está de ese estado de humor, no hay quien la pueda calmar:

-No puedo tranquilizarme. ¡He de practicar más! Si la señorita Spencer dice que podría aprender de Felicity, he de practicar más para que se de cuenta de que yo he practicado más durante el verano.

Eso es un pequeño inconveniente: El ballet puede llegar a ser una adicción, a pesar de ser un deporte muy bonito y bueno tanto para los que practican, como los que contemplan los movimientos de los bailarines.

-¡No puedes! ¿Y si eso te provoca otro esguince?-le dije.

-Me da igual-declaró Ciara-. ¡Quiero practicar y sanseacabó!

Así era Ciara: Cuando se le metía una idea en la cabeza, no había nadie capaz de sacársela. A partir de ahí fue cuando se enfadó con Felicity y no volvió a hablarla. La pobre Felicity se sentía culpable consigo misma e incluso lloraba todos los días de arrepentimiento.

-No entiendo por qué Ciara se lo tiene que tomar todo tan en serio...a veces me repugna un poquito, de verdad-dijo Melisa.

-Me parece absurdo, la verdad es que ahí Ciara fue muy necia-dijo Sheila-. Además, si no es ella quien lo haga todo bien, se vuelve loca. La verdad, eso es codiciar los bienes ajenos y es muy tonto por su parte.

-Sí, Sheila, estoy de acuerdo-dijo Ella-. Para encima, la pobre Felicity se siente desdichada...es Ciara quien debería disculparse. Alex, tú que andas observándola últimamente porque a ti te hace más caso, ¿qué nos cuentas?

-Ciara ha estado practicando el ballet, no pude detenerla, lo siento mucho-conté.

-¡Estamos perdidas si no hacemos nada!-replicó Melisa.

-Más vale tarde que nunca, Melisa-dije, con serenidad-. Para arreglar un conflicto se necesita paciencia y mucha calma.

-Habla la señorita Nopudedeteneramiamigaporquehesidounacobarde-me atacó Melisa sin motivo, y se marchó enfadada.

Eso me molestó, efectivamente, cosa que notó Ella, aunque yo tratara de disimular que no me molestara ni una palabra de lo que Melisa me dijo:

-Alex, la actuación no es tu fuerte-me dijo Ella-. No trates de disimular, porque no va a merecer la pena. Te ha afectado lo que te ha dicho Melisa, ¿verdad?

Ella era un despiste, pero experta en identificar lo que trama la gente.

-Vale, sí-admití.

-Melisa no va en serio, Alex-me dijo Sheila-. Sólo quiere que su hermana esté bien y que Ciara arregle de una vez las cosas. Me temo que el conflicto no va a depender de nosotras, sino de Ciara: Ella lo provocó, ella tendrá que arreglarlo.

-No va a depender de Ciara todo, Sheila-dijo Ella, a la que en ese momento se le ocurría una idea. Siempre que ponía cara perversa se le ocurría una idea brillante.

-¿Qué idea tienes ahora?-le pregunté a Ella.

-Muy sencillo-me explicó Ella-. Tú eres la mejor amiga de Ciara, ¿verdad? Pues tienes que tratar de convencerla para que arregle las cosas con Felicity. Créeme, Alex, a ti te haría caso.

-La actuación no es mi fuerte, me lo acabas de decir hace 10 segundos-le recordé.

-¡Ups, es verdad!-se acordó Ella-. Pero inténtalo de todas formas. Tú eres su mejor amiga, seguiría tus consejos.

-A ti se te da bien actuar, Ella, ¿por qué no la convences tú?-le dije.

-Venga, no pasa nada porque lo intentes tú-me animó Ella-. Todo saldrá bien, tú eres una persona que lo haces todo bien si te propones hacerlo bien.

-Gracias, Ella-le dije.

-Ahora te voy a hacer una pregunta: ¿Vas a hacerlo o no?-me dijo Ella.

-Sí-respondí.

-¡A por todas, campeona!-me dijo-. ¡Muchísima suerte!-me deseó.

-Gracias-dije.

Ella tenía razón: No todo dependía de Ciara. Pero más tarde me enteré del verdadero nudo:

Ciara había caído en una trampa de Valerie. Fui a espiarlas al baño de las chicas, y las pillé hablando juntas:

-Ciara, ¿qué tal va la apuesta?-le preguntó Val a Ciara.

-De maravilla, pero sabes muy bien que me las pagarás bien caras, Valerie-respondió Ciara-. ¿Por qué me has leído el diario y has leído lo que he escrito recientemente?

-Mientras sea una chica popular, no vas a impedirme que yo me salga con la mía-dijo Valerie-. Tengo miles de fans a mis pies. Y si tú no cumples con tu palabra, yo voy a contarle a todo el mundo la página que has escrito en tu diario recientemente y la que saldrá perdiendo serás tú.

-Eres una rata asquerosa, Valerie-la insultó Ciara.

-Eso me llamáis tú y tus amiguitas, Ciara, pero nadie os va a creer, nadie, ni siquiera la tutora-dijo Valerie-. Dicen que la perfección no existe, pero eso se va a dejar de decir en cuanto me vean: Soy la primera criatura perfecta de este mundo: Dones perfectos, estilo perfecto, la amiga perfecta, la estudiante ideal...soy perfecta al 100%.

Ciara decidió pasar de ella, y yo decidí marcharme antes de que Valerie me pillara. ¡Aquello era horrible! Desde luego, no iba a permitir nada semejante, así que, en cuanto salimos de clase, yo seguí a Ciara sigilosamente hasta que le di una sorpresa:

-¡Ciara!-la llamé.

Ciara se volvió y me miró. Después se dio media vuelta y se fue.

-Oye, háblame, por favor-le pedí-. Ya sé lo que te pasa.

-¡Sshhhh! ¡No me debe pillar!-me dijo-. ¡Venga, escondámonos!

Nos escondimos en un callejón en el que Valerie nunca se escondería ni muerta.

-¿Por qué aquí?-preguntó Ciara, una vez que llegamos al callejón-. ¿No hay otro lugar más apropiado y decente?

-Es el único lugar donde Valerie nunca se escondería ni espiaría ni muerta-le respondí-. Tiene miedo a la oscuridad, a los vagabundos y a las ratas.

-¿Y Jessica?-me preguntó.

-Jessica no irá aquí porque también tiene esas fobias-respondí-. Fíate de mí. Ahora cuéntame lo que ha pasado con Val.

Ciara me contó que el martes se le había caído el diario en el baño y lo había dejado allí. Entonces entró Valerie al servicio y vio el libro tirado en el suelo, decidió echarle un vistazo y...¡zas! Se puso a leer una página cuyo contenido era la discusión y los celos que tenía de Felicity el primer día que había comenzado a ballet.Y Valerie la había obligado a que no nos hablara porque si no le contaría a todo el mundo lo ocurrido en el gimnasio.


-Dejé de practicar ballet-concluyó-. Ahora entiendo por qué Jessica se siente tan acosada por esa víbora.

-Ciara, debiste contarlo-le dije.

-¡Ya te lo he dicho, hice una apuesta con Valerie! Si la rompo...ya sabes lo que va a pasar-me recordó.

-Felicity está muy mal desde que te enfadaste con ella-le dije-. ¿Por qué no arreglas las cosas?

-Alex, otra de las condiciones que me dijo Valerie es que no tenía que pedirle disculpas a Felicity, que me olvidara de esa "infantil", que sus "bacterias infantiles" me contagiarían y me convertirían en una chica igual de "ridícula" e "infantil" que ella-me contó Ciara-. Me sentí fatal al aceptar la apuesta, pero no quería quedar como una idiota. Cada día, Valerie me seguía para observarme por si rompía la apuesta, y no tenía ningún momento para contároslo. Pero antes, cuando iba de camino a casa, la despisté y me pude librar de ella por un pequeño rato.

-Valerie es rematadamente boba-dije-. Deberían darle la beca para un manicomio, y debería ir allí para dejarnos en paz. Nos está trastornando, a nosotras y a Jessica.

-Sí-dijo Ciara.

-Hay que darle una lección, tú ve a arreglar las cosas con Felicity, el empujoncito depende de mí, pero el resto depende de ti-dije-. Yo me ocuparé de Valerie y me aseguraré de que no te siga, de paso le daré la lección.

-¿Y si Valerie te despista?-preguntó Ciara.

-No te preocupes, entonces la seguiré-respondí.

Pensé que sería mejor seguir a Valerie y mantenerla ocupada mientras Ciara arreglaba sus asuntos con Felicity. De camino me topé con Ella, quien finalmente se apuntó, luego me encontré con Melisa y finalmente con Sheila, que también se apuntaron para darle una buena paliza a Val.

-¡Se va a enterar de quienes son....la pandilla!-exclamó Ella.

-Hay que proponer un nombre para la pandilla, pero es mejor dejarlo para después de azotar a Valerie-dije.

Valerie no se volvió ni un segundo hacia atrás para comprobar si alguien la seguía. Entonces fue cuando actué yo (dando todo lo que podía, claro, a mí actuar no se me da muy bien) fingiendo que iba haciendo footing, y traté de hacer todo lo posible para llamar la atención de Valerie:

-No hay nada mejor...-jadeé-, que correr un poquito. ¡Desde luego, cómo tonifica los músculos y qué aire siento en mis pulmones!-fue mi frase.

Valerie se tragó la caña de pescar entera, tal y como esperaba:

-Normal, estás demasiado gorda, deberías tonificarlos por lo menos todos los días-dijo la inepta, que ignoraba al cien por ciento que yo era deportista.

-Valerie, yo hago gimnasia todos los días, al contrario que tú-dije-. O, mejor dicho, tú tonificas tu estupidez a base de hacer daño a los demás y por eso engordas tanto. Para mí, no hay peor estupidez inhumana que hacer daño a una persona cuando no quieres que te hagan a ti lo mismo. Eso es de ineptos como tú.

-¿Cómo sabes a quién voy a hacer daño?-preguntó Valerie.

-Valerie, muy buen intento al intentar hacerme caer en otra de tus insolentes trampas, pero no he nacido ayer, para tu desgracia, sé que es una desgracia para ti el no hacer caer en tus trampas a los demás-respondí-. Te conozco desde que éramos pequeñas y siempre que un malvado está silencioso es que está tramando algo a espaldas del superhéroe.

-¡No me hagas reír!-exclamó Valerie-. ¿Tú, superheroína? ¿Quién eres? ¿Catwoman, de Batman? ¿La chica invisible, de los Cuatro Fantásticos? ¿Cactus, de Las Supernenas? ¡Pppfff! ¡Por favor! ¡Los superhéroes y villanos son cosas de críos de cinco años, Alex! Necesitas madurar.

-Hay gente mayor a la que les encanta los superhéroes, ¿sabes?-le dije-. Marvel me encanta, tiene muy buenos tebeos de superhéroes. Y Las Supernenas me encantan desde que tenía seis años, y has acertado con mi favorita: Cactus. Sí, me identifico mucho con ella: De pequeña, cuando Felicity y Ciara (mis amigas más antiguas) y yo jugábamos a Las Supernenas, yo solía ser Cactus; Ciara, Pétalo; y Felicity, Burbuja. Y siempre pensábamos que tú serías Princesa, la niña caprichosa enemiga de Las Supernenas, que, al igual que ellas, quería ser una Supernena. De hecho, fuiste una vez Princesa, ¿te acuerdas? Teníamos cuatro años y jugamos un día a Las Supernenas, y todavía seguimos agradeciendo tu participación. Has interpretado de maravilla a la enemiga. Si te hubieran visto miles y millones de personas, estoy segura de que hubieses recibido un Óscar.

Valerie quedó pasada, tal y como imaginaba. Recordarle lo que para ella eran sus peores recuerdos la fastidiaba muchísimo. Todavía ahora mismo me estaba recordando a Princesa.

-Si hubiese recibido un Óscar diría que por lo menos saldría algo bueno de aquel estúpido juego infantil-dijo, tras una pausa incómoda-. Oye, Alex, lamento tener que dejarte, pero créeme, si intentas ser mi amiga, no te va a funcionar.

-¡Para nada! ¡Yo no quiero ser tu amiga! Pero quiero saber tu "poción mágica"-dije.

-¿A qué te refieres?-me preguntó.

Mientras intentábamos distraer a Valerie, Ciara por fin había llegado a casa de Felicity. La señora Vega la abrió:

-Disculpe, señora Vega, ¿está Felicity en casa?-preguntó Ciara.

-¡Por supuesto, Ciara!-respondió la señora Vega de forma agradable-. Puedes pasar. Felicity está en su cuarto.

-Muchísimas gracias-dijo Ciara.

-A ti por venir-le dijo la señora Vega.

Ciara subió al cuarto de Felicity y llamó a la puerta:

-Quien esté llamando, que pase-le permitió.

Ciara entró y se disculpó:

-Felicity, quisiera disculparme por mi odioso comportamiento, no debí estar celosa.

Pero Felicity la ignoró y fingió con arrogancia como si oyera fantasmas:

-¿Qué estaré oyendo? ¿Fantasmas? Desde luego, no volveré a pasar por la prueba de ver pelis de terror, pero tampoco volveré a pasar la prueba en la que una amiga me ignore y ni siquiera se haya disculpado!

-Ya te he dicho que lo siento mucho-dijo Ciara, haciendo énfasis en la frase-. Valerie leyó mi diario adrede porque se me había caído en el baño por accidente y me obligó a que no me reconciliara contigo porque si no le contaría todo lo que leyó escrito por mí recientemente. Pero recibí apoyo de las demás y por eso estoy aquí. Si no hubiese estado aquí por ellas, tal vez Val me hubiera pillado y le hubiese contado a todo el colegio el tema de nuestra pelea y mis insoportables celos. No se volverá a repetir, Felicity, te lo prometo. Lo haré si me perdonas. A la próxima, te juro que no volveré a tener celos. Con eso he aprendido a que nadie es perfecto. ¡Pero perdóname, por favor!-le suplicó a Felicity.

Felicity le dedicó una amplia sonrisa a Ciara y la miró con alegría:

-¿Por qué no iba a perdonar a una amiga tan importante y tan buena bailarina como tú?-y corrieron a abrazarse.

Ciara y Felicity se abrazaron: Al fin volvieron a reconciliarse.

Distrajimos a Valerie...pero cuando averiguó lo que tramábamos....:

-Buen intento, pero no he nacido ayer. Ahora os la habéis cargado, chicas. Muy bien hecho. Mañana todo el mundo sabrá lo de la pelea de Felicity y Ciara y los celos que sintió Ciara. Para encima, está bajo mi presión y no podrá disculparse. ¡Esto le dejará marca y dolor, y le enseñará el sufrimiento que sufro cada día!

-¿Qué sufrimiento ni qué narices, Valerie? Tú disfrutas haciendo daño a la gente-dijo Ella.

-Sí, es repugnante-comentó Sheila.

-No os preocupéis, no lo va a contar-dijo Melisa, mientras sacaba de su bolso el diario de Valerie.

Entonces nos preguntamos por qué Melisa tenía el diario de Valerie. Ella nos respondió a nuestra pregunta:

-Se lo cogí de la taquilla porque esta mañana se le había caído el papel de la mochila en el que tenía escrito su número de seguridad-nos explicó-. Entonces hurgué en su taquilla...y encontré este libro tan interesante-se lo mostró a Valerie-. La verdad es que trae cosas muy bonitas, que no sé si merecerá la pena ir contándolas por ahí: En una de las páginas cuenta que estás engañando a tus fans sólo para que ellos sean tus amigos y así tener más popularidad. Sí, sería un buen artículo para el periódico escolar. Tal vez se lo entregue a Ciara para que lo presente en el periódico. A tus fans les interesaría la clave de tu éxito, ¿no te parece, Valerie?

-¡Ni hablar!-gritó Valerie con fiereza, intentándole quitar el diario a Melisa, pero ésta lo alzó hacia arriba de tal forma que Valerie no pudiera alcanzarlo-. ¡Devuélvemelo! ¡Lo que estás haciendo es violar mi privacidad!

-Te lo devolveré si no andas contando eso por ahí a todo el mundo-dijo Melisa-. En cambio, si lo andas contando, no te devolveré tu diario y presentaré un artículo al periódico escolar para que presenten tu sucia clave a todo el instituto.

-¡Vale, vale, no lo haré, no lo haré, lo prometo!-sollozó Valerie.

Melisa arrojó el diario con arrogancia y le dijo con tono arrogante:

-Todo tuyo, creo que deberías tirarlo al agua, lo que escribes es basura-dijo, antes de que nos fuéramos.

Dicho esto, dejamos a Valerie sola, ahogándose en sus penas, mientras nosotras habíamos dado por cumplida una misión: La reconciliación de Ciara y Felicity.

Ciara logró dejar de obsesionarse por practicar ballet para tener la nota más alta, y había aprendido que nadie era perfecto, que a veces no todo era como uno deseaba, y que a veces había que aceptar la realidad tal como era; y Valerie había aprendido a no interponerse en nuestras vidas. En cuanto al nombre de la pandilla....no lo tuvimos tan claro...

-Prefiero ponerle Pans&Company-propuso Ella-. Es fácil de recordar.

-¿Pans&Company? Muy cutre-comentó Melisa.

-Catwoman&Company-propuso Felicity.

-Demasiados murciélagos en compañía-bromeó Ciara.

-¿Las 6 mosqueteras?-propuse-. ¡No estaría nada mal! Somos como D'Artacan y los 3 mosqueteros, sólo que somos seis y chicas.

-Muy... ¿mosquetero?-comentó Ella.

-Yo propongo que dejemos el nombre para otra ocasión, ya se nos ocurrirá algo, no todo nos sale a la primera-propuso Sheila-. A mí no se me ocurre nada.

-Me parece justo-comentó Ciara-. A mí tampoco se me ocurre un nombre.

Ni a ninguna.

-A nosotras tampoco-dijimos Felicity, Melisa y yo al unísono.

-No importa-dijo Ciara-. De momento, seguiremos el consejo de Sheila.

Lo acordamos así. Como ha dicho Sheila, no todo siempre sale a la primera, o tiene que salir, ¿no?

sábado, 22 de octubre de 2011

Nota: Lo + fresco (Octubre 2011)

Estimados lectores:

Lo más fresco de este mes se pasará al mes de noviembre. Disculpen las molestias y muchas gracias.

martes, 18 de octubre de 2011

Brenda Asnicar

Brenda Asnicar como Antonella
Brenda Daniela Asnicar Mendoza, más conocida como Brenda Asnicar (17 de octubre de 1991) es una actriz, cantante y conductora argentina.

Su popularidad llegó de la mano de uno de los mayores éxitos de la televisión argentina: La telenovela juvenil Patito Feo. En ella interpreta a Antonella Lamas-Bernardi, la antagonista de la serie, líder del grupo Las Divinas y enemiga de Patito (líder del grupo Las Populares), que no sólo son rivales en la música: También son rivales en el amor y en la serie. A lo largo de la primera temporada, Antonella intentará conquistar a Matías y ser su novia a toda costa, pero en la segunda temporada se enamora de un chico llamado Bruno (uno de los nuevos personajes en esa temporada), quien finalmente es su novio. En la segunda temporada se lleva algo mejor con Patito, pero no son amigas del todo. Brenda fue nominada a los Premios Clarín Espectáculo 2007 en el rubro Revelación femenina, en donde compartió terna con su compañera de reparto Laura Esquivel (Patito en Patito feo) y quien resultara ganadora Violeta Urtizberea.


Brenda Asnicar como Nuria 
Actualmente, Brenda interpreta a Nuria Gómez en la serie Sueña conmigo, con algunos compañeros del reparto de Patito Feo: Brian Vainberg (Facundo, el hermano de su personaje, en Patito Feo), Gastón Soffritti (Matías en Patito Feo) y Nicolás D'Agostino (Chicho en Patito Feo, aparece en la primera temporada de la serie, en la segunda ya no aparece), entre otros. Nuria es la antagonista estelar de la serie.










Brenda Asnicar como Mia
También está grabando, desde enero de 2011, la serie Mia, mi amiga invisible, siendo ella la protagonista.















VÍDEOS MUSICALES DE BRENDA ASNICAR

Aquí os dejo algunos vídeos musicales de Brenda Asnicar, que seguro que os suenan. Espero que os gusten: